El jardinero le comió el coño a una casada infiel

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El jardinero tenía que hacer unos arreglos en la terraza de este chalet y como el marido estaba trabajando le tuvo que atender su mujer, que estaba tomando el sol en la piscina con un bikini muy sexy. A esa viciosa madura le daban lo mismo las obras porque lo único que quería era tener sexo, así que le enseñó las tetas en la hamaca y consiguió ponerle los cuernos a su marido con ese jovencito.